4 jul. 2005

Aptitudes Musicales (Introduccion)

La Música es una revelación más excelsa que toda la sabiduría y la filosofía

(L. V. Beethoven)

  1. Aptitudes Musicales introducción

La historia de las investigaciones con Aptitudes Musicales, tienen poco más de un siglo de antigüedad, y es un campo que dada la complejidad del fenómeno musical y el proceso intelectivo necesario para su procesamiento, está todavía lejos de estar cerrado; lo que lo hace especialmente atractivo para cualquier investigador.

Por otro lado, dada la gran masificación existente en el aérea de las enseñanzas musicales, además de los bajos rendimientos obtenidos actualmente en esta disciplina, se hace imprescindible, cada vez más, un programa de trabajo, que ayude tanto a los profesores como a los distintos centros interesados, en la detección, lo más temprana posible de las cualidades inherentes necesarias para el disfrute de la música, tanto a nivel compositivo, interpretativo, analítico, así como de simple oyente. Asimismo, esta disciplina no solo tiene una aplicación práctica en el campo de la enseñanza, también se puede aplicar para la detección del nivel de amusia [i] que puede padecer un paciente después de una lesión cerebral.

Cuando nos movemos en el terreno de la enseñanza, quizás con demasiada frecuencia, nos basamos en nuestra propia experiencia y en la de otros compañeros, que en su quehacer cotidiano nos va aportando ideas y sugerencias; pero todo ello es necesario sistematizarlo e intentar dar soluciones para que otros, más adelante, se puedan basar en nuestras investigaciones.

Hay líneas divergentes respecto al tema de las Aptitudes Musicales, así como en la naturaleza de las mismas, es decir, la Aptitud Musical es una cualidad ingénita, o por el contrario, es una cualidad adquirida. Algunos piensan que es ingénita, y otros que es adquirida, aunque quienes apoyan la tesis de que es ingénita, admiten la importancia del medio ambiente para su desarrollo, y los que defienden la teoría de que es adquirida, admiten una cierta predisposición biológica [ii].

Por otro lado, otro punto de fricción entre los investigadores, es si la música es una entidad indivisible [iii], o por el contrario la música es analizable en sus partes componentes [iv]. Se verá que sobre este apartado es difícil el llegar a una connivencia, aunque actualmente se está trabajando sobre un hipótesis intermedia, es decir, que la música se puede descomponer en diferentes componentes analizables cuantitativamente, pero a su vez es algo más, es un todo.

Quizás sea necesario para un mejor rendimiento, una mejora en el proceso atencional, y una mejora de nuestras capacidades memorísticas, para lograr un mayor aprovechamiento y disfrute en las habilidades musicales, sin olvidar nunca que el disfrute de la música no se produce solamente en el terreno interpretativo o compositivo sino también en el terreno de oyentes pasivos. De todas formas, la memoria pasa por un buen estado atencional, y que éste, viene dado por una buena motivación.

Como hay que tener un punto de partida, podemos adoptar que la música es divisible en sus partes componentes, o lo que es lo mismo, la música se puede descomponer en partes y cada una de estas partes es atribuible a un fenómeno psicológico, y puede ser analizada por medio de tests de aptitudes musicales de una forma cuantitativa. P ero también, se va a tratar como un todo, porque ante todo, no hay que olvidar que la música es un arte.

Como herramientas de recogidas de datos, hay que usar una metodología mixta, es decir, recogida de datos cuantitativos y cualitativos. Para lo que se puede usar un test creado ex profeso para la ocasión, o uno de los existentes en el mercado, un cuestionario, entrevistas y observación de campo una batería de test de grupos, aunque una de las limitaciones que podemos encontrar en este tipo de pruebas es que no es posible dar una respuesta con sonidos, por lo que solo se puede responder a cualquier cuestión en total silencio, porque de lo contrario se puede influir en los demás participantes de la prueba. Pero, según apunta Bentley [v] , esto no debe de ser un problema, porque la aptitud musical, es primordialmente, una aptitud mental. También nos podemos encontrar con un problema, que es la edad en que se pueden realizar este tipo de pruebas con unas mínimas garantías de éxito, y es que por regla general, como ha quedado demostrado por los grandes investigadores en este campo, los niños pueden responder bien a este tipo de test a partir de los siete años [vi] , siempre que lo que se les pida esté dentro de lo exigible para el desarrollo cognitivo del niño.



[i] Amusia, "es un término usado para definir el deterioro o pérdida de la capacidad musical, y está derivada de una enfermedad adquirida cerebral, por lo que no es aplicable a personas con poca o ninguna capacidad musical innata, ni a aquellos con sordera" . Ezpeleta (1996).

[ii] Bentley (1965) p. 13

[iii] Mursell, Wing, entre otros.

[iv] Seashore, Bentley, entre otros.

[v] Bentley, (A.): La aptitud musical de los niños y cómo determinarla, Victor Lerú, Buenos Aires, 1967, 26-27.

[vi] Op. Cit. p. 27.

Si quieres ver mi selección de vídeos musicales (contrabajo), Pincha aquí.

Suite nº 1 (J.S.Bach)